Nivel · Principiante

Enebro rastrero japonés como bonsái

Juniperus procumbens

Ficha botánica de la especie: Enebro rastrero japonés →
Ubicación
Exterior
Proteger las raíces por debajo de
-10 °C
Bonsái de enebro rastrero japonés con troncos retorcidos y follaje verde en almohadillas, en una maceta rectangular marrón sobre una mesa de madera.
Foto: Sage Ross — CC BY-SA 3.0

El enebro ‘Nana’ es uno de los bonsáis más vendidos… y de los que más se pierden por mantenerlo en interior. Es un árbol de exterior: el sol, el aire y el frío invernal le son imprescindibles.

Ubicación

Fuera todo el año, a pleno sol. Un enebro no vive mucho tiempo en interior: la luz es insuficiente y no puede entrar en reposo. Puede exponerse uno o dos días en casa, pero debe volver al exterior.

En invierno, déjalo fuera pero protege las raíces cuando las temperaturas bajen de unos -10 °C, por ejemplo en una cajonera fría o un refugio sin calefacción: en maceta, las raíces se hielan mucho antes que en el suelo.

Sustrato

Una mezcla básica para bonsái, o algo más drenante. Las raíces del enebro temen la humedad estancada.

Riego

Deja que la superficie se seque ligeramente antes de regar, pero no dejes nunca que el sustrato se seque del todo. Riega a fondo hasta que salga el agua. En verano, con calor y viento, una maceta pequeña puede necesitar uno o dos riegos al día; en invierno mantente atento, porque una semana seca puede bastar para secar el cepellón. Pulverizar el follaje es útil, sobre todo tras un trasplante.

Poda

Durante el crecimiento, despunta o corta en la base, con tijeras finas, los brotes largos que sobresalen de la silueta. No lo recortes como un seto: eliminar todas las puntas en crecimiento lo debilita y hace que las acículas se pongan marrones. Aclara las almohadillas demasiado densas. Un enebro no rebrota de forma fiable de la madera desnuda: deja siempre vegetación en la punta de las ramas. Los trabajos importantes se hacen mejor en otoño o invierno.

Alambrado

Los enebros se alambran y se doblan bien, incluso de forma marcada; protege las ramas gruesas con rafia húmeda antes de doblarlas y ten cuidado cerca de la madera muerta, que se rompe con facilidad. Retira el alambre antes de que se incruste en la corteza, cortándolo en cada vuelta.

Trasplante

Aproximadamente cada dos años, a comienzos de la primavera, con una mezcla drenante; los ejemplares muy viejos pueden esperar más. No podes las raíces con demasiada severidad.

Cuidados estacionales

Los meses corresponden a las estaciones meteorológicas del hemisferio elegido. Adáptalos al clima real: una primavera temprana o un invierno suave desplazan las tareas.

Primavera

Hemisferio norte: marzo – mayoHemisferio sur: septiembre – noviembre

Comienzo de la primavera: momento del trasplante y de la poda estructural. Vuelve a abonar cuando se reactive el crecimiento; vigila las primeras plagas.

Verano

Hemisferio norte: junio – agostoHemisferio sur: diciembre – febrero

Pleno sol, riegos frecuentes con calor y viento, a veces una o dos veces al día. Despunta o corta en la base los brotes que sobresalen de la silueta.

Otoño

Hemisferio norte: septiembre – noviembreHemisferio sur: marzo – mayo

Final del otoño: otro momento posible para la poda estructural y el alambrado. Aclara las almohadillas demasiado densas antes del invierno.

Invierno

Hemisferio norte: diciembre – febreroHemisferio sur: junio – agosto

Fuera, en reposo. Protege las raíces por debajo de unos -10 °C (cajonera fría, refugio sin calefacción y con luz). El follaje puede volverse violáceo; es normal. Vigila el riego: una semana seca puede secar la maceta.

Estas referencias son un punto de partida. Observa tu planta: el riego depende de la luz, la temperatura, la maceta y el sustrato, y un mismo síntoma puede tener varias causas.

Fuentes

Última revisión: 22 de septiembre de 2026

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