Grandes hojas rosa intenso con bordes verdes de Caladium bicolor ‘Florida Red Ruffles’, fotografiado en Chanticleer Garden.
Foto: Derek Ramsey (Ram-Man); location credit: Chanticleer Garden — CC BY-SA 3.0

Familia · Araceae

Caladio

Caladium bicolor (Aiton) Vent.

Caladio bicolor

Sinónimos: Alocasia roezlii N.E.Br., Arum bicolor Aiton, Arum pulchrum Salisb., Arum vermitoxicum Vell., Caladium hortulanum Bridsey, Caladium surinamense Miq., Caladium vellozianum Schott, Caladium verschaffeltii Lem., Caladium wightii Lem., Cyrtospadix bicolor (Aiton) Britton & P.Wilson, Xanthosoma sylvestre Bello

Lo esencial

Cultivo
Interior o exterior según el climaFuera todo el año si las mínimas se mantienen por encima de -7 °C
Luz
Luz media – Luz intensa indirecta
Agua
Riego frecuente
Dificultad
Intermedia
Temperaturas cómodas
21–29 °C
Evitar por debajo de
13 °C
Altura en cultivo
30–75 cm
Rusticidad
Hasta -7 °C
Toxicidad
Tóxica para gatos y perros

En las seleccionesPlantas de interiorPlantas de exterior

Caladium bicolor forma una mata llamativa de hojas verdes, blancas, rosas o rojas, sin tallo visible. Esta arácea tropical necesita calor, humedad regular y luz filtrada mientras crece, seguidos de un descanso mucho más seco cuando pierde el follaje.

Identificación y origen

Caladium bicolor pertenece a la familia Araceae. Su distribución natural va desde América Central hasta el noroeste de Argentina y abarca gran parte del norte de Sudamérica. Es una geófita tuberosa propia principalmente del bioma tropical húmedo, en regiones con estaciones lluviosas y secas bien diferenciadas. Arum bicolor es su basónimo y el nombre hortícola Caladium hortulanum también se ha usado para esta planta.

No presenta un tallo aéreo evidente. Los pecíolos largos nacen directamente de un cormo subterráneo, aunque en el comercio suele llamarse tubérculo o bulbo. Sostienen láminas finas con forma de corazón, flecha o cinta, según el cultivar. Nervaduras destacadas, márgenes contrastantes y manchas verdes, blancas, rosas o rojas crean sus conocidos dibujos.

En ocasiones aparece una inflorescencia típica de las aráceas: una espata verdosa o rosada rodea un espádice blanco y corto. Es discreta frente al follaje.

Luz

Sitúa el caladio en un lugar luminoso sin sol intenso, o en sombra clara. Puede tolerar el sol suave de primera hora después de una adaptación gradual, pero la radiación fuerte quema rápidamente sus hojas delgadas. La tolerancia varía entre cultivares: incluso uno anunciado para sol requiere humedad más uniforme en el cepellón.

Los colores apagados y los pecíolos demasiado largos pueden indicar falta de luz. En cambio, áreas secas y decoloradas en la cara expuesta apuntan a exceso de sol.

Riego

Durante el crecimiento, introduce un dedo unos 2 cm en la mezcla. Riega a fondo cuando la superficie empiece a secarse pero el interior aún se note ligeramente fresco. Deja salir el agua por completo y vacía el plato. Con todas sus hojas desplegadas, el caladio consume bastante agua, aunque no soporta un medio encharcado y sin aire.

La frecuencia cambia con el calor, la luz, el volumen de hojas y el tamaño del recipiente; no establezcas un calendario fijo. Un borde seco puede acompañar falta de agua o aire poco húmedo, mientras que un cormo blando dentro de una mezcla fría y mojada suele indicar pudrición.

Cuando las hojas amarilleen y caigan de manera natural, reduce progresivamente los aportes y después suspéndelos. Conserva el cormo seco durante el reposo. Reinicia el riego con mucha moderación solo cuando aparezca un brote y aumenta la cantidad conforme se desarrollen nuevas hojas.

Sustrato

Elige una mezcla rica pero ligera, capaz de conservar frescor y evacuar enseguida el exceso. Dos partes de sustrato de calidad, una de compost maduro o fibra de coco y una de perlita o piedra pómez ofrecen una estructura adecuada. La maceta debe tener orificios de drenaje.

Mientras la planta crece, utiliza con moderación un fertilizante equilibrado o bajo en nitrógeno. Demasiado nitrógeno puede reducir la intensidad de los colores, y los gránulos o sales sobre el limbo pueden quemarlo.

Temperaturas

El desarrollo es más constante alrededor de 21–29 °C, con ambiente cálido y húmedo. El cormo brota bien cerca de 21 °C. Evita mantener una planta activa por debajo de 13 °C: el frío ralentiza sus funciones y, combinado con humedad, favorece la pudrición. Protégela de corrientes y cristales fríos.

Puede pasar el verano fuera, en sombra y al abrigo del viento y el granizo, después de aclimatarse. Entra la maceta antes de que refresque. El cultivo permanente en el suelo se limita principalmente a las zonas USDA 9a a 10b; en otras regiones, guarda el cormo sin heladas y por encima de 13 °C durante su descanso.

Trasplante

Trasplanta al inicio de la brotación, cuando las yemas se vuelvan visibles. Escoge un recipiente solo un poco más ancho que el cormo o el grupo de cormos, pues un gran volumen húmedo tarda en calentarse. Coloca los ojos hacia arriba y cubre la parte superior con unos 3–5 cm de mezcla sin apretarla.

Renovar el medio cada año facilita revisar el cormo. Corta con una herramienta desinfectada cualquier zona blanda, oscura o maloliente. Si la mezcla sigue limpia y aireada, una planta en maceta también puede permanecer allí durante su descanso, siempre totalmente seca.

Poda

No necesita poda de formación. Corta desde la base las hojas amarillas o rotas con una herramienta limpia, sin tirar de un pecíolo que todavía esté firme. También puedes retirar una inflorescencia para que el cormo reserve más energía para las hojas.

Deja que el follaje amarillee por sí solo antes del reposo: mientras conserve partes verdes, devuelve reservas al cormo. Utiliza guantes y evita que la savia entre en contacto con los ojos.

Propagación

La división de los cormos al comenzar la brotación es el método más seguro. Separa los hijuelos independientes o corta un cormo grande en porciones que tengan al menos un ojo. Trabaja con una cuchilla limpia, deja secar las heridas durante unos días y planta en una mezcla cálida apenas húmeda.

Riega con mucha prudencia mientras no haya hojas que consuman el agua. Es posible sembrar semillas frescas, pero el proceso es lento y la descendencia no conserva necesariamente los colores de un cultivar. La división sí reproduce fielmente la selección original.

Problemas frecuentes

  • Hojas pálidas o quemadas: sol excesivo, falta de agua o fertilizante depositado sobre la lámina.
  • Pecíolos caídos con mezcla seca: deshidratación; moja todo el cepellón y deja escurrir.
  • Cormo blando o con olor: pudrición causada por un medio frío, compacto o siempre mojado.
  • Desaparición del follaje: reposo normal si el declive es gradual; comprueba también temperatura y cormo.
  • Bordes marrones: aire seco, riego irregular, frío o acumulación de sales.
  • Plagas: revisa el envés en busca de ácaros, pulgones y cochinillas; fuera, babosas y caracoles agujerean las hojas.
  • Láminas rasgadas: viento, granizo o roces frecuentes, pues el tejido es frágil.

Un mismo síntoma puede tener varias causas. Antes de actuar, valora conjuntamente la humedad de la mezcla, la temperatura, la exposición, la fase de reposo y la posible presencia de plagas.

Toxicidad

Todas las partes son tóxicas para las personas, los perros, los gatos y los caballos. Contienen cristales insolubles de oxalato de calcio. Al masticarlas causan dolor e irritación en la boca, hinchazón de labios o lengua, salivación, vómitos y dificultad para tragar. La savia también puede irritar la piel y los ojos.

Mantén tanto la planta como el cormo dormido fuera de alcance, pues este continúa siendo tóxico sin hojas. Ponte guantes para dividir o limpiar, y lava después las herramientas y las manos. Tras una ingestión, una inflamación importante o dificultad respiratoria, contacta cuanto antes con un veterinario o un centro de toxicología.

Límite inferior de la zona de rusticidad citada: orientativo, a cruzar con la exposición, el drenaje y la duración del frío.

Estas referencias son un punto de partida. Observa tu planta: el riego depende de la luz, la temperatura, la maceta y el sustrato, y un mismo síntoma puede tener varias causas.

Fuentes

Última revisión: 23 de septiembre de 2026. Nombre aceptado verificado en la World Checklist of Vascular Plants (Kew) el 23 de septiembre de 2026.

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