Cinta variegada colgada en un invernadero: roseta de hojas acintadas verdes y blancas y largos tallos colgantes cubiertos de decenas de hijuelos.
Foto: Florian Wickern — CC BY-SA 4.0

Familia · Asparagaceae

Cinta

Chlorophytum comosum (Thunb.) Jacques

Malamadre · Lazo de amor

Sinónimos: Anthericum comosum, Anthericum sternbergianum, Caesia comosa, Chlorophytum sternbergianum, Hartwegia comosa, Phalangium comosum, Phalangium viviparum

Lo esencial

Cultivo
Interior o exterior según el climaFuera todo el año si las mínimas se mantienen por encima de -7 °C
Luz
Luz media – Luz intensa indirecta
Agua
Riego moderado
Dificultad
Fácil
Temperaturas cómodas
13–21 °C
Evitar por debajo de
10 °C
Altura en cultivo
30–60 cm
Rusticidad
Hasta -7 °C
Toxicidad
Sin toxicidad señalada

En las seleccionesPlantas de interiorPlantas de exteriorPlantas fácilesPlantas no tóxicas para mascotas

Originaria de África tropical y austral, la cinta forma una roseta de hojas acintadas, a menudo rayadas de blanco, de la que salen largos tallos cargados de hijuelos. Resistente y tolerante, pide sobre todo luz intensa sin sol abrasador, riegos regulares y un agua con pocas sales y poco flúor para mantener las puntas verdes.

Identificación y origen

Chlorophytum comosum pertenece a la familia Asparagaceae. Su área natural va desde el África occidental tropical (de Sierra Leona a Camerún) y Etiopía hasta Sudáfrica, pasando por África oriental y Mozambique; muchas de sus poblaciones viven con una estación seca en invierno. Se ha naturalizado en numerosas islas y regiones cálidas, desde Madeira y Canarias hasta Australia y Nueva Zelanda. El nombre del género procede del griego chloros, «verde», y phyton, «planta»; comosum significa «provisto de un penacho».

Es una perenne herbácea en roseta, de 30–60 cm de alto, con hojas lineales y arqueadas de 30–45 cm de largo, verdes o con rayas blancas a lo largo. ‘Vittatum’, una de las formas más apreciadas, lleva una franja central blanca entre dos márgenes verdes; ‘Variegatum’, al contrario, tiene hojas verdes con bordes blancos o crema. Bajo tierra, unas raíces tuberosas y carnosas almacenan agua, lo que ayuda a la planta a superar las épocas secas. Largos tallos florales arqueados llevan pequeñas flores blancas en forma de estrella y, después, hijuelos en los nudos: en la naturaleza, estos tocan el suelo y enraízan alrededor de la madre. Los estolones solo aparecen tras al menos tres semanas de días cortos, con noches largas y sin interrupciones de luz (menos de doce horas de luz al día).

Luz

Le va mejor una luz intensa e indirecta, a poca distancia de una ventana: una ventana al este, o una al sur con la planta algo más retirada. Un poco de sol de la mañana le sienta bien, pero el sol directo de la tarde decolora y quema las hojas. También vive en sombra y tolera muy bien la luz artificial, por lo que es una excelente planta de oficina; con poca luz, eso sí, pierde el brillo y el contraste de su variegado.

Riego

A la cinta le gusta la regularidad. Riegue con agua a temperatura ambiente mojando todo el cepellón, repita en cuanto el sustrato esté ligeramente seco y vacíe siempre el plato. En invierno, su época de reposo, espacie los riegos: deje secar el primer 1 cm de sustrato antes de regar. Fíjese en las hojas: secas, enrolladas, manchadas y amarillentas, piden riegos más regulares durante el crecimiento; descoloridas, indican riegos irregulares; unas vetas marrones en el centro de la hoja delatan, en cambio, un exceso de agua en invierno. Es sensible al flúor, al cloro y a las sales del agua del grifo: si las puntas se vuelven marrones, use agua de lluvia o destilada. Un cepellón encharcado pudre las raíces.

Sustrato

Un sustrato estándar para plantas de interior, en una maceta con agujero de drenaje. Le convienen un pH neutro y un buen drenaje. Para las plantas adultas que ya producen hijuelos basta un abono equilibrado diluido a la mitad, una vez al mes durante el crecimiento: las raíces tuberosas guardan reservas, y el exceso de abono dora las puntas y reduce el número de hijuelos.

Temperaturas

Las temperaturas normales de una casa le resultan cómodas; lo ideal está entre 13–21 °C. No deje que baje de 10 °C y apártela en invierno del cristal frío; por debajo de 7 °C sufre. Evite también las corrientes de aire, el aire acondicionado y las salidas de calefacción. Hojas pálidas y lacias en invierno suelen indicar una habitación demasiado cálida: la planta intenta crecer cuando falta luz. Prefiere una humedad media pero tolera el aire seco; un plato con grava húmeda bajo la maceta reduce las puntas secas. Al aire libre solo pasa todo el año fuera en las zonas USDA 9a a 11b; en otros climas puede decorar jardineras o arriates a media sombra durante el verano.

Trasplante

Con el tiempo, las gruesas raíces tuberosas levantan la tierra y pueden deformar o partir una maceta de plástico: trasplántela antes de llegar a ese punto. Elija una maceta apenas más grande, que deje sitio a las raíces sin demasiado espacio vacío, y coloque el cepellón un poco por debajo del borde para facilitar el riego. Puede trasplantarse en cualquier estación. Una planta algo apretada produce más hijuelos, así que espere una producción menor durante un tiempo después del trasplante. Es también el momento de dividir una mata grande.

Poda

Corte las hojas amarillas y, si lo desea, las puntas marrones, que aparecen en cuanto las condiciones no son perfectas. Los hijuelos pueden quedarse años sobre la planta como adorno; si no piensa usarlos, retírelos para ahorrar reservas a la madre. Limpie de vez en cuando las hojas con un paño húmedo: el polvo dificulta la fotosíntesis.

Propagación

Es una de las plantas más fáciles de multiplicar. El método más seguro imita a la naturaleza: apoye un hijuelo, todavía unido a la madre, sobre una maceta pequeña con sustrato, déjelo enraizar unos dos meses y corte el estolón cuando resista un tirón suave. Otra opción: espere a que el hijuelo tenga al menos seis hojas y pequeñas raíces en la base, córtelo, quítele las hojas inferiores y mantenga su base en agua hasta que las raíces midan 3 cm o más. Un hijuelo sin raíces puede mojarse en hormona de enraizamiento y clavarse en un sustrato de turba húmedo. Con calor y luz indirecta, las plantas jóvenes están listas para pasar a maceta en unos dos meses. La división de la mata también funciona.

Problemas frecuentes

Un mismo síntoma puede tener varias causas: observe toda la planta y sus condiciones de cultivo antes de sacar conclusiones.

  • Puntas marrones: sustrato demasiado seco entre riegos, aire muy seco, exceso de abono, sales, flúor o cloro en el agua.
  • Hojas descoloridas: sequía prolongada (a menudo con puntas marrones), sol directo de la tarde o habitación demasiado cálida en invierno.
  • Pérdida del variegado: falta de luz; la planta produce más verde para compensar.
  • Pocos o ningún hijuelo: exceso de abono, luz durante la noche, maceta demasiado grande.
  • Cepellón que se seca muy rápido: raíces que han empujado la tierra fuera de la maceta.
  • Pudrición de raíces: sustrato encharcado.
  • Plagas: mosca blanca, ácaros, cochinillas y pulgones.

Toxicidad

No se ha descrito toxicidad: la cinta se considera no tóxica para perros, gatos y caballos.

Límite inferior de la zona de rusticidad citada: orientativo, a cruzar con la exposición, el drenaje y la duración del frío.

Estas referencias son un punto de partida. Observa tu planta: el riego depende de la luz, la temperatura, la maceta y el sustrato, y un mismo síntoma puede tener varias causas.

Fuentes

Última revisión: 23 de septiembre de 2026. Nombre aceptado verificado en la World Checklist of Vascular Plants (Kew) el 23 de septiembre de 2026.

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