
Familia · Asparagaceae
Drácena fragante
Dracaena fragrans
Tronco de Brasil · Palo de agua
Sinónimos: Aletris fragrans, Cordyline fragrans, Dracaena albanensis, Dracaena deremensis, Dracaena fragrans var. massangeana, Dracaena lindenii, Dracaena massangeana, Dracaena victoria, Pleomele fragrans, Sansevieria fragrans
Lo esencial
- Cultivo
- Interior o exterior según el climaFuera todo el año si las mínimas se mantienen por encima de -1 °C
- Luz
- Poca luz – Luz intensa indirecta
- Agua
- Riego moderado
- Dificultad
- Fácil
- Temperaturas cómodas
- 21–27 °C
- Evitar por debajo de
- 10 °C
- Altura en cultivo
- 90 cm – 4,4 m
- Rusticidad
- Hasta -1 °C
- Toxicidad
- Tóxica para gatos y perros
En las seleccionesPlantas de interiorPlantas de exteriorPlantas fácilesPlantas para poca luz
Dracaena fragrans es un arbusto tropical de crecimiento lento, reconocible por sus tallos desnudos rematados por grandes rosetas. Tolera la luz moderada y resulta fácil si la maceta drena bien y el riego responde al estado real del sustrato.
Identificación y origen
Dracaena fragrans pertenece a la familia Asparagaceae y es originaria del África tropical. En la naturaleza es un arbusto perenne alto y ramificado; en maceta suele venderse con uno o varios tallos rectos, de color pardo claro y marcados por anillos, coronados por una roseta de hojas. Su crecimiento lento permite mantenerla muchos años en el mismo rincón.
Las hojas simples, brillantes y flexibles se disponen en espiral. Suelen medir 30–45 cm de largo y 8–13 cm de ancho, y se arquean ligeramente al envejecer. La forma botánica es verde, pero numerosos cultivares tienen una franja central amarilla, verde lima o blanca. ‘Massangeana’ es la conocida forma con una banda amarilla ancha, mientras que ‘Compacta’ forma rosetas más densas sobre tallos más cortos.
En cultivo alcanza aproximadamente 90 cm – 4,4 m, según el cultivar, la edad y el espacio disponible. En interior suele permanecer en la parte baja de ese intervalo. Las flores, poco frecuentes dentro de casa, aparecen en largas panículas. Se abren blancas tras una fase rosada y desprenden por la noche un perfume potente, origen del epíteto fragrans. Pueden seguirlas pequeñas bayas rojo anaranjadas, aunque la fructificación en maceta es excepcional.
Luz
Coloca la maceta con luz brillante o moderada y filtrada, por ejemplo cerca de una ventana orientada al este o algo retirada de un ventanal más soleado. La planta tolera lugares menos luminosos, razón de su popularidad en interiores, pero crecerá más despacio y las hojas nuevas pueden salir más estrechas. Los cultivares variegados también pierden parte del contraste en sombra profunda.
Evita el sol directo intenso detrás del cristal, pues puede decolorar o quemar las hojas. Si la acercas a una ventana más luminosa, hazlo gradualmente. Gira la maceta de vez en cuando para que las rosetas no se inclinen todas hacia el mismo lado.
Riego
Introduce un dedo en el sustrato y riega únicamente cuando los 3–5 cm superiores estén secos. Vierte entonces el agua despacio hasta humedecer todo el cepellón, deja salir el sobrante por los agujeros y vacía el cubremacetas o el plato. No añadas pequeñas cantidades siguiendo un calendario: la luz, la temperatura, el tamaño del recipiente y la estación cambian el ritmo de secado.
Mantén la mezcla ligeramente fresca durante el crecimiento, nunca saturada, y espacia los riegos en invierno. La drácena soporta mejor una breve sequedad que un cepellón siempre empapado. Es sensible a la acumulación de fluoruros y sales, que favorece las puntas marrones. Si el agua del grifo es muy mineral, utiliza agua de lluvia o filtrada y lava ocasionalmente la mezcla con un riego abundante.
Sustrato
Emplea un sustrato para plantas de interior ligero y bien drenado, en una maceta obligatoriamente perforada. Una mezcla orgánica con un componente grueso conserva humedad suficiente sin impedir que el aire llegue a las raíces. Nunca dejes la base del recipiente sumergida en el agua acumulada dentro de un cubremacetas.
En primavera y verano puedes aplicar un abono equilibrado diluido. Reduce o suspende el abonado cuando disminuya la luz: las sales no utilizadas se acumularían alrededor de las raíces y agravarían las quemaduras de los bordes.
Temperaturas
Su intervalo más favorable es 21–27 °C. Mantenla por encima de 10 °C y lejos de cristales fríos, puertas que se abren en invierno, aire acondicionado y radiadores. Una corriente fría repentina puede marcar el follaje aunque la habitación parezca templada.
Puede pasar el verano fuera, en sombra y protegida, tras una aclimatación gradual. Vuelve a meterla antes de que las noches se acerquen a 10 °C. En el suelo se cultiva en las zonas USDA 10a a 11b y no resiste las heladas.
Trasplante
Trasplanta en primavera cuando las raíces salgan por los agujeros, el cepellón levante la planta o el agua atraviese una red de raíces demasiado compacta. Elige un recipiente solo un poco mayor: mucho sustrato húmedo alrededor de un cepellón pequeño tarda en secarse. Los años sin trasplante, renueva la capa superficial y comprueba que los orificios sigan despejados.
Poda
No necesita poda regular. Elimina las hojas completamente amarillas o secas cortándolas limpiamente junto al tallo. Puedes recortar las puntas marrones siguiendo la silueta natural de la hoja, sin entrar en el tejido verde. Limpia el polvo con un paño húmedo para que las hojas anchas aprovechen bien la luz.
Propagación
El esqueje de tallo es el método habitual. En primavera o verano corta una corona con una porción de tallo, o divide un tallo sano en secciones que conserven nudos. Colócalas en una mezcla húmeda y aireada, con calor y luz filtrada. Mantén la orientación original de las secciones verticales. Conserva solo una humedad ligera hasta que aparezcan raíces y brotes, ya que un tallo todavía sin raíces se pudre fácilmente en un medio empapado.
Problemas frecuentes
- Puntas marrones: aire seco, acumulación de sales o fluoruros, riego irregular o raíces demasiado húmedas.
- Muchas hojas amarillas y blandas: exceso de agua, drenaje pobre o frío; que unas pocas hojas viejas amarilleen en la base es una renovación normal.
- Hojas pálidas o quemadas: sol directo demasiado fuerte, especialmente después de un cambio brusco.
- Hojas nuevas estrechas y crecimiento mínimo: falta de luz, sustrato agotado o raíces muy apretadas.
- Tallos blandos y olor a tierra húmeda: pudrición de raíces o del tallo; deja de regar y examina los tejidos.
- Plagas: cochinillas algodonosas escondidas en las rosetas y trips que dejan estrías. Aísla la planta, limpia los insectos visibles y revisa repetidamente los brotes nuevos.
Un síntoma aislado no siempre tiene una causa única. Comprueba conjuntamente la humedad en el centro del cepellón, la luz, la temperatura, la calidad del agua y la presencia de insectos antes de actuar.
Toxicidad
La planta contiene saponinas y es tóxica por ingestión para perros, gatos y personas. En los animales puede causar vómitos, pérdida de apetito, abatimiento y salivación; en los gatos también pueden dilatarse las pupilas. La savia puede irritar pieles sensibles. Colócala fuera de alcance, recoge las hojas caídas y consulta cuanto antes a un veterinario o centro de toxicología si se ingiere.
Límite inferior de la zona de rusticidad citada: orientativo, a cruzar con la exposición, el drenaje y la duración del frío.
Estas referencias son un punto de partida. Observa tu planta: el riego depende de la luz, la temperatura, la maceta y el sustrato, y un mismo síntoma puede tener varias causas.
Fuentes
- Dracaena fragrans — Plant Toolbox — North Carolina State University Extension (consultado el 23 de septiembre de 2026)
- How to grow dracaena — Royal Horticultural Society (consultado el 23 de septiembre de 2026)
- Dracaena — Toxic and Non-Toxic Plants — ASPCA Animal Poison Control Center (consultado el 23 de septiembre de 2026)
- Dracaena fragrans (L.) Ker Gawl. — World Checklist of Vascular Plants — Royal Botanic Gardens, Kew (via GBIF) (consultado el 23 de septiembre de 2026)
- Dracaena fragrans — Plants of the World Online — Royal Botanic Gardens, Kew (consultado el 23 de septiembre de 2026)

