
Familia · Moraceae
Ficus benjamín
Ficus benjamina
Ficus llorón · Laurel de la India
Sinónimos: Ficus benjamina f. warringiana, Ficus benjamina subsp. comosa, Ficus benjamina var. bracteata, Ficus benjamina var. comosa, Ficus benjamina var. haematocarpa, Ficus benjamina var. nuda, Ficus benjaminoides, Ficus comosa, Ficus cuspidatocaudata, Ficus dictyophylla, Ficus haematocarpa, Ficus lucida, Ficus neglecta, Ficus nepalensis, Ficus nitida, Ficus notobor, Ficus nuda, Ficus papyrifera, Ficus parvifolia, Ficus pendula, Ficus pyrifolia, Ficus reclinata, Ficus retusa f. nitida, Ficus retusa var. nitida, Ficus striata, Ficus umbrina, Ficus xavieri, Urostigma benjaminum, Urostigma benjaminum var. nudum, Urostigma haematocarpum, Urostigma neglectum, Urostigma nitidum, Urostigma nudum
Lo esencial
- Cultivo
- Interior o exterior según el climaFuera todo el año si las mínimas se mantienen por encima de -1 °C
- Luz
- Luz media – Luz intensa indirecta
- Agua
- Riego moderado
- Dificultad
- Intermedia
- Temperaturas cómodas
- 18–29 °C
- Evitar por debajo de
- 10 °C
- Altura en cultivo
- 60 cm – 3 m
- Rusticidad
- Hasta -1 °C
- Toxicidad
- Tóxica para gatos y perros
En las seleccionesPlantas de interiorPlantas de exterior
Ficus benjamina es un árbol tropical de silueta ligera, reconocible por sus ramas colgantes y hojas ovales terminadas en una punta larga. Es longevo, pero sensible a los traslados, y prospera cuando la luz, el calor y la humedad se mantienen estables.
Identificación y origen
Ficus benjamina pertenece a las Moraceae. Su área nativa se extiende desde Asia tropical y subtropical hasta el norte de Australia y varios archipiélagos del Pacífico occidental. Crece principalmente en el bioma tropical húmedo.
En la naturaleza es un gran árbol perenne de copa ancha, tronco gris claro y ramas elegantemente arqueadas. En interior, la maceta y la poda contienen su tamaño: lo habitual es 60 cm – 3 m. Las hojas alternas, de ovales a elípticas, lisas y brillantes, miden alrededor de 5–12 cm y terminan en una punta alargada. Los tallos jóvenes y flexibles se venden a veces trenzados, pero después engrosan y no deben quedar estrangulados por ataduras.
Las flores diminutas permanecen encerradas en el receptáculo carnoso característico de los ficus. Los pequeños frutos pasan del verde al rojo anaranjado y después al negro violáceo, aunque rara vez aparecen en una vivienda.
Luz
Sitúa la maceta cerca de una ventana despejada, con luz brillante e indirecta. Admite algo de sol suave a primera o última hora del día, pero el sol intenso del verano a través del cristal puede quemar las hojas. Las variedades variegadas necesitan más luz para conservar el dibujo. La planta sobrevive a la sombra, aunque su copa pierde densidad.
El ficus benjamín reacciona con fuerza a un cambio brusco de iluminación. Tras un traslado puede perder hojas y producir otras adaptadas al nuevo lugar. Por eso conviene elegir una ubicación duradera. Si el cambio es imprescindible, modifica la exposición por etapas, en lugar de pasar directamente de una habitación luminosa a un rincón oscuro. Gira la maceta poco a poco, nunca media vuelta de golpe.
Riego
Durante el crecimiento, conserva el cepellón uniformemente húmedo sin saturarlo. Toca los 2 cm superiores de la mezcla: cuando estén secos, riega con agua a temperatura ambiente hasta que salga un poco por los agujeros y vacía el plato. Si aún se sienten frescos, espera. Esta observación integra la luz, el calor, el volumen de raíces y la estación, a diferencia de un calendario fijo.
En invierno, con menos actividad, permite que la mezcla se seque algo más entre riegos, pero no que todo el cepellón quede árido. El exceso de agua priva de aire a las raíces y favorece la pudrición; una sequedad prolongada también provoca caída de hojas. Comprueba siempre la tierra antes de interpretar solo el follaje.
Una humedad ambiental media o alta reduce los bordes secos y dificulta los ácaros. Sirve un humidificador o una bandeja de grava húmeda bajo la maceta, siempre que la base no toque el agua. Limpia ocasionalmente las hojas con agua tibia para retirar el polvo y localizar plagas con rapidez.
Sustrato
Elige un sustrato sin turba, de base franca, rico en materia orgánica y bien drenado. Debe conservar una humedad moderada a la vez que permite circular el aire. Es imprescindible un recipiente perforado; nunca dejes agua acumulada dentro de un cubremaceta.
Aplica fertilizante líquido equilibrado cada uno o dos meses durante el crecimiento, solo sobre el cepellón húmedo. Suspéndelo cuando la actividad disminuya. El exceso acumula sales y puede dañar raíces y bordes foliares. Un crecimiento débil no justifica aumentar la dosis sin comprobar primero la luz y el estado de las raíces.
Temperaturas
El intervalo ideal es 18–29 °C, con noches algo más frescas que los días. Mantén la planta por encima de 10 °C y protégela de variaciones repentinas. Las heladas son mortales.
Aléjala de puertas muy transitadas, cristales fríos, aire acondicionado y salidas de calefacción. Puede pasar la estación cálida fuera, en semisombra, pero el cambio de ambiente puede hacer que tire hojas. Aclimátala poco a poco al salir y al volver, y métela dentro antes de las noches frescas. En suelo corresponde a las zonas USDA 10a a 12b.
Trasplante
El ficus benjamín tolera estar ligeramente apretado. Trasplanta al final del invierno o al principio de la primavera cuando las raíces llenen el recipiente, las hojas nuevas sean pequeñas o el agua atraviese un cepellón compacto. Escoge una maceta perforada apenas más ancha; una desproporcionada conservaría humedad excesiva.
Mantén la profundidad original, rellena sin comprimir, riega y deja escurrir. Después conserva estables luz y temperatura. Puede perder hojas temporalmente: no añadas de inmediato otros cambios de ubicación, abonado o riego.
Poda
Poda ligeramente durante el periodo de reposo para equilibrar la copa o limitar la altura. Corta justo por encima de una ramificación con una herramienta limpia. El árbol soporta una reducción fuerte, pero después consume menos agua: vigila con mayor atención el secado.
Ponte guantes y protege el suelo, pues cada corte libera látex blanco irritante. Trenza únicamente tallos jóvenes y flexibles, sin apretar, y retira las sujeciones antes de que marquen la corteza.
Propagación
Los esquejes de tallo enraízan mejor durante la estación cálida. Corta una rama sana, quita las hojas inferiores, enjuaga el látex y coloca la base en una mezcla aireada que se mantenga ligeramente húmeda, con luz indirecta y calor estable. Varias unidades juntas forman antes una mata densa.
El acodo aéreo es adecuado para una rama ya gruesa. Una sección mantenida húmeda produce raíces antes de separarla de la planta madre, lo que reduce el riesgo de perder un esqueje grande. En ambos casos usa guantes y limpia la hoja de corte.
Problemas frecuentes
- Caída repentina de hojas: traslado, cambio de luz o temperatura, corriente de aire, falta o exceso de agua y carencia de nitrógeno son posibles. Estabiliza las condiciones antes de sumar correcciones.
- Hojas amarillas y cepellón húmedo: drenaje pobre o riegos demasiado próximos; deja secar la superficie y examina las raíces.
- Copa rala y brotes alargados: falta de luz. Auméntala gradualmente para evitar otro choque.
- Manchas o ramas que se secan: elimina los tejidos afectados y corrige una humedad excesiva.
- Cochinillas, pulgones o trips: revisa el envés y los brotes, aísla la planta y elimina los insectos.
- Ácaros: suelen delatarlos telarañas finas, puntos pálidos y aire seco; aumenta la humedad y actúa pronto.
Un mismo síntoma puede tener varias causas. Examina cepellón, luz, temperatura, cambios recientes y plagas en conjunto antes de actuar.
Toxicidad
La planta es tóxica para perros, gatos, caballos y personas. Su látex contiene, entre otros compuestos, una enzima proteolítica llamada ficina y un psoraleno denominado ficusina. El contacto puede irritar la piel o desencadenar una reacción en personas sensibles, y su ingestión es perjudicial.
Mantenla fuera del alcance de animales y niños pequeños. Usa guantes para podar o sacar esquejes, evita tocarte los ojos y lava las herramientas y las manos. Ante una ingestión o reacción importante, contacta pronto con un veterinario o centro de toxicología.
Límite inferior de la zona de rusticidad citada: orientativo, a cruzar con la exposición, el drenaje y la duración del frío.
Estas referencias son un punto de partida. Observa tu planta: el riego depende de la luz, la temperatura, la maceta y el sustrato, y un mismo síntoma puede tener varias causas.
Fuentes
- Ficus benjamina L. — Plants of the World Online — Royal Botanic Gardens, Kew (consultado el 23 de septiembre de 2026)
- Ficus benjamina L. — World Checklist of Vascular Plants — Royal Botanic Gardens, Kew (via GBIF) (consultado el 23 de septiembre de 2026)
- Java Fig — Ficus benjamina — North Carolina State University Extension (consultado el 23 de septiembre de 2026)
- Weeping Ficus — HGIC 1514 — Clemson Cooperative Extension (consultado el 23 de septiembre de 2026)
- Ficus benjamina — Weeping fig — Royal Horticultural Society (consultado el 23 de septiembre de 2026)
- How to grow ornamental figs — Royal Horticultural Society (consultado el 23 de septiembre de 2026)
- Weeping Fig — Toxic and Non-Toxic Plants — ASPCA Animal Poison Control Center (consultado el 23 de septiembre de 2026)
Guía de cultivo como bonsái
Ficus benjamina como bonsái — Ficus benjamina como bonsái: luz estable, humedad, riego por observación, poda, alambrado suave, trasplante y cómo evitar la caída de hojas.


