Macizo bajo y extendido de pinos mugo con acículas verde brillante, junto a un sendero de grava de un jardín botánico.
Foto: Agnieszka Kwiecień, Nova — CC BY-SA 4.0

Familia · Pinaceae

Pino mugo

Pinus mugo Turra

Pino negro

Sinónimos: Pinus montana, Pinus mughus, Pinus pumilio, Pinus rostrata, Pinus magellensis

Lo esencial

Cultivo
ExteriorFuera todo el año si las mínimas se mantienen por encima de -46 °C
Luz
Sol directo
Agua
Riego escaso
Dificultad
Fácil
Altura en cultivo
1,5–6,1 m
Rusticidad
Hasta -46 °C
Toxicidad
Sin toxicidad señalada

En las seleccionesPlantas de exteriorPlantas fácilesPlantas no tóxicas para mascotas

Originario de las montañas de Europa central y meridional, el pino mugo es una conífera arbustiva, densa y muy rústica, que soporta el viento, la caliza y los suelos pobres. Su tamaño varía muchísimo según el cultivar: compruebe la dimensión adulta antes de comprarlo y manténgalo compacto acortando sus brotes nuevos en primavera.

Identificación y origen

Pinus mugo pertenece a la familia de las pináceas. Es originario de las montañas de Europa central y meridional: desde los Alpes del este de Francia, Suiza, Alemania y Austria hasta los Cárpatos (Polonia, Chequia, Eslovaquia, Ucrania, Rumanía), además de los Apeninos centrales y el norte de los Balcanes, hasta Albania y Bulgaria. Se ha naturalizado en las islas británicas, Escandinavia, los países bálticos y España. En su medio natural, sus matorrales protegen el suelo de la erosión y frenan los aludes. El epíteto mugo procede de un nombre italiano que designa un pino pequeño de montaña.

Es un arbusto perennifolio denso, a menudo con varios troncos, de crecimiento muy lento. Su tamaño varía enormemente: en cultivo suele medir 1,5–6,1 m de alto, a veces más, y con frecuencia se extiende más de lo que crece en altura; las formas enanas se quedan en 60 cm – 1,5 m. Un ejemplar tarda más de cincuenta años en alcanzar su tamaño adulto.

Sus acículas rígidas, algo curvadas, de verde brillante a verde oscuro y finamente dentadas en los bordes, van agrupadas de dos en dos y miden 3–8 cm. Permanecen unos cinco años en el árbol y pueden amarillear un poco en invierno. La corteza, pardo grisácea, es escamosa, en placas irregulares, y no se desprende. Las yemas, pardo rojizas, son resinosas. En primavera, los brotes nuevos se alargan en forma de «velas» antes de abrir sus acículas.

Los pequeños conos masculinos son amarillo verdosos. Las piñas, ovoides, pardo oscuras y luego pardo grisáceas, miden 3–6 cm y aparecen solas o en grupos de dos a cuatro; maduran en otoño y liberan pequeñas semillas negras provistas de un ala beige.

Cultivares habituales: ‘Mops’, bola densa de 50 cm – 1 m; ‘Slowmound’ y ‘White Bud’, cojines de 60–90 cm, el segundo con yemas cubiertas de una cera blanca en invierno; ‘Enci’, cúpula de 90 cm – 1,2 m; ‘Golden Mound’, dorado en invierno; ‘Mini Mini’, miniatura de 20 cm; ‘Tannenbaum’, piramidal, de 3–3,7 m.

Luz

Lo ideal es pleno sol, al menos seis horas al día. Es uno de los pocos pinos que toleran la semisombra. Soporta bien los lugares ventosos y la contaminación urbana, y es adecuado para jardines costeros.

Riego

Una vez establecido, el pino mugo resiste bien la sequía. En cambio, teme los suelos encharcados: un suelo que sigue húmedo varios días después de la lluvia no le conviene.

Durante los tres primeros años tras la plantación, vigílelo de cerca: escarbe un poco el suelo al pie y riegue abundantemente en cuanto esté seco en profundidad. En suelo arenoso, un ejemplar joven necesita todavía más agua.

No deje el suelo seco al llegar el invierno: como otras coníferas, un ejemplar que afronta el frío deshidratado sufre más la desecación invernal, que pardea las acículas desde la punta. Siga regando en otoño, con tiempo seco, hasta que el suelo se hiele. Un acolchado de 3–8 cm como máximo, extendido sobre la zona de raíces sin tocar el tronco, ayuda a conservar la humedad.

Sustrato

Necesita ante todo un suelo profundo, suelto y bien drenado. Crece tanto en suelo limoso como arenoso, se adapta a la arcilla, a los suelos pobres o calizos, y tolera un pH de ácido a alcalino. Solo hay que evitar los suelos pesados y mal drenados.

Evite los aportes de nitrógeno: favorecen brotes tiernos, más vulnerables al tizón de los brotes.

Temperaturas

Extremadamente rústico, el pino mugo se cultiva en las zonas USDA 2a a 7b y resiste fríos inferiores a -20 °C. Prefiere las regiones de veranos frescos. El sol de invierno, los vientos secos y los deshielos que alternan con periodos de suelo helado pueden quemar su follaje, sobre todo en las caras sur y oeste.

Trasplante

Plántelo en suelo bien drenado, teniendo en cuenta la anchura adulta del cultivar. Como no tiene raíz pivotante, se trasplanta con facilidad.

Los cultivares enanos se cultivan muy bien en jardinera en una terraza, en una rocalla o junto a un estanque, en un sustrato muy drenante. El pino mugo es también una especie clásica del bonsái.

Poda

No necesita poda para crecer, pero una poda ligera y regular lo mantiene compacto. En primavera, cuando las velas se han alargado y antes de que sus acículas se abran, elimine entre la mitad y dos tercios de su longitud, pinzándolas o con tijeras. No corte nunca en la madera más vieja, más abajo en la rama: un pino solo forma yemas en el extremo de los brotes del año y no rebrota de madera vieja. Por eso conviene elegir desde el principio un cultivar del tamaño adecuado.

Retire en cualquier momento las ramas muertas, enfermas, rotas o que se cruzan.

Propagación

La especie se multiplica por semilla: las piñas se recogen en otoño, maduras, y liberan sus semillas aladas. Las plantas obtenidas son muy variables en altura, porte y color.

Para obtener plantas idénticas a un cultivar concreto se recurre al injerto: así se producen ‘Mops’ y las demás variedades enanas.

Problemas frecuentes

  • Acículas viejas devoradas por colonias de larvas gris verdosas de cabeza negra: mosca de sierra europea del pino, en primavera. No toca las acículas del año ni mata la planta; trate localmente las colonias si hace falta.
  • Cochinillas fijadas en las acículas: cochinilla de las acículas del pino.
  • Brotes del año raquíticos, acículas cortas y pardas, resina en las ramillas: tizón de los brotes (Diplodia), favorecido por la humedad durante la brotación. Corte y deseche los brotes afectados, recoja los restos caídos al suelo y evite el abono nitrogenado.
  • Acículas pardas desde la punta al salir del invierno: desecación invernal.
  • Otros: pulgones y adélgidos, orugas de la polilla de los brotes del pino, roya, enfermedades de caída de acículas, armilaria y pudriciones de raíz en suelo mal drenado.

Un mismo síntoma puede tener varias causas: antes de tratar, observe si están afectadas las acículas viejas o las nuevas, y revise el drenaje y el riego del otoño anterior. Los ciervos apenas lo comen.

Toxicidad

No se ha descrito toxicidad: el pino mugo no figura entre las plantas tóxicas para perros y gatos. En Bulgaria sus acículas se usan incluso para preparar infusiones.

Límite inferior de la zona de rusticidad citada: orientativo, a cruzar con la exposición, el drenaje y la duración del frío.

Estas referencias son un punto de partida. Observa tu planta: el riego depende de la luz, la temperatura, la maceta y el sustrato, y un mismo síntoma puede tener varias causas.

Fuentes

Última revisión: 18 de octubre de 2026. Nombre aceptado verificado en la World Checklist of Vascular Plants (Kew) el 18 de octubre de 2026.

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