Abonado
Abonar las plantas de interior: cuándo, cuánto y con qué
Una planta en maceta solo puede tomar alimento del poco sustrato que le damos, y ese sustrato se empobrece con cada riego. Un abono bien elegido la mantiene sana; uno mal dosificado le quema las raíces. La clave está en abonar poco, en el momento oportuno, y en observar.

Por qué una planta en maceta necesita abono
En el jardín, las raíces exploran un gran volumen de suelo en busca de nutrientes. En una maceta solo disponen de una pequeña cantidad de sustrato, y parte de los elementos minerales, como el magnesio, se va con el agua en cada riego. Los sustratos ligeros a base de turba, perlita o vermiculita, muy usados para las plantas de interior, necesitan además aportes más frecuentes que las mezclas que contienen tierra. Un sustrato nuevo aporta alimento durante un tiempo: en maceta, sus reservas empiezan a agotarse unas seis semanas después de plantar.
Eso no significa forzar el crecimiento al máximo. En interior la luz es más débil y la necesidad de abono disminuye en consecuencia. En una planta que ya alcanzó un tamaño adecuado, el objetivo es solo reponer lo que consume para mantener un follaje sano. El exceso de abono, en cambio, provoca un crecimiento ahilado y acumula sales dañinas en la maceta.
Leer la etiqueta: N, P, K y micronutrientes
Las tres cifras de una etiqueta (20-20-20, 15-30-15…) indican, en este orden, el contenido de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K):
- el nitrógeno impulsa el crecimiento de hojas y tallos;
- el fósforo favorece las raíces, la floración y la fructificación;
- el potasio contribuye a la salud general de la planta.
Un abono «completo» contiene los tres. Para las plantas de follaje sirve una fórmula equilibrada, del tipo 20-20-20; para las plantas con flor puede elegirse una fórmula más rica en fósforo, del tipo 15-30-15. Cuidado con los abonos muy ricos en nitrógeno: producen brotes tiernos y exuberantes, más vulnerables a plagas y enfermedades, como las cochinillas.
Muchas plantas de interior acaban también con falta de micronutrientes (hierro, manganeso, boro, molibdeno, zinc, cobre…). Una vez al año, use un abono para plantas de interior que los contenga o añada un poco de compost bien descompuesto y tamizado. Las fórmulas sofisticadas se reducen a los mismos elementos: compare la concentración indicada en la etiqueta y el precio en relación con la cantidad de nutrientes; las fórmulas sencillas suelen ser las más económicas.
Las distintas formas de abono
| Forma | Ventajas | Precauciones |
|---|---|---|
| Líquido o soluble en agua | Se diluye con facilidad; una solución diluida reduce el riesgo de quemaduras | Hay que repetirlo con regularidad durante el crecimiento |
| Gránulos o barritas de liberación lenta | Prácticos: alimentan durante unos tres o cuatro meses | Más caros que las demás formas |
| Gránulos convencionales | Eficaces y baratos | Mantenerlos lejos de las hojas e incorporarlos con un riego |
| Enmiendas orgánicas (humus de lombriz, compost) | El humus de lombriz es un abono excelente; el compost aporta micronutrientes | Solo compost bien descompuesto y tamizado |
En interior se suelen preferir los abonos solubles, porque una solución diluida reduce el riesgo de quemar las raíces. Sea cual sea la forma, siga las instrucciones del producto, mantenga el abono lejos del follaje y riegue después para que penetre.
Cuándo abonar
Solo se abona una planta en crecimiento activo, es decir, sobre todo en primavera y verano. Una planta de follaje bien iluminada puede recibir abono desde el comienzo de la primavera hasta mediados del otoño. En invierno, cuando los días se acortan, muchas plantas de interior sin luz artificial de apoyo entran en reposo: se suspenden entonces los aportes, que incluso podrían perjudicarlas. Una planta adulta que pasa el invierno en una habitación poco luminosa puede prescindir del abono desde el otoño hasta la primavera; si se abona en ese momento, una planta tropical de poca luz produce tallos débiles y alargados.
Espere también en tres situaciones:
- Una planta recién llegada: a menudo frena su crecimiento o pierde algunas hojas mientras se adapta. Vuelva a abonarla con suavidad cuando aparezca un brote nuevo.
- Una planta recién trasplantada: el sustrato nuevo ya contiene nutrientes. Los cuidados de recuperación se explican en Trasplantar una planta de interior.
- Una planta enferma, herida o dañada: el abono no es un medicamento. No corrige un riego inadecuado, la falta de luz, unas raíces dañadas ni un mal sustrato. Resuelva primero esos problemas y espere a que la planta rebrote.
Qué dosis y con qué frecuencia
La frecuencia depende sobre todo del producto: según la fórmula, desde cada dos semanas hasta una vez cada tres o cuatro meses. Referencias:
- Un abono específico para plantas de interior se usa a la dosis de la etiqueta. Un abono universal se diluye a la mitad o a la cuarta parte de la dosis indicada, porque las plantas de interior crecen más despacio que las de exterior.
- Varios métodos dan buenos resultados: la dosis de la etiqueta cada dos o tres meses; una solución diluida a una décima parte de la dosis aproximadamente, en cada riego durante el crecimiento; o un aporte cada siete riegos.
- Si tiende a pasarse, empiece a media dosis y abone solo uno de cada dos o tres riegos.
- Las plantas de follaje suelen agradecer un abono líquido una o dos veces al mes durante su temporada de crecimiento; una planta de crecimiento rápido, a plena luz en pleno verano, puede necesitar más.
Con el abono, menos es más: el exceso daña las raíces.
Casos particulares
- Cactus y suculentas: un abono líquido para plantas de interior o específico para cactus, una vez al mes, en una temporada algo más corta, desde mediados de la primavera hasta el final del verano. Es el caso del árbol de jade o de la rosa de alabastro.
- Plantas de poca luz: la zamioculca, la lengua de suegra o la aspidistra crecen despacio y se conforman con aportes escasos. Si están en un rincón oscuro, les sentará mejor más luz que más abono: vea Evaluar la luz de casa.
- Plantas con flor: una fórmula más rica en fósforo durante el crecimiento, por ejemplo para la flor de cera.
- Grandes plantas de follaje: una costilla de Adán en pleno crecimiento aprovecha aportes regulares en primavera y verano.
- Bonsáis: su maceta pequeña hace imprescindible el abonado. Los árboles de exterior se abonan desde el comienzo de la primavera hasta mediados del otoño, y la mayoría no recibe nada en invierno. Las especies subtropicales cultivadas en interior, como el laurel de Indias, pueden abonarse todo el año, con suavidad en invierno, con un abono líquido equilibrado. Los abonos sólidos se colocan en pequeñas cestillas sobre el sustrato para que el riego no los arrastre. Consulte cada guía, por ejemplo la del olmo chino.
Carencia o exceso: las señales que hay que observar
| Señal | Puede indicar | Compruebe también |
|---|---|---|
| Follaje más pálido, hojas nuevas más pequeñas | Falta de nutrientes | Luz insuficiente, reposo invernal |
| Amarilleo o tono violáceo entre los nervios | Carencia | Frío, exceso de agua, raíces dañadas |
| Crecimiento débil, pocas flores | Falta de abono | Luz insuficiente, reposo invernal |
| Puntas y bordes de las hojas que se secan | Exceso de abono, sales acumuladas | Estado de las raíces, exceso de agua |
| Costra blanca sobre el sustrato o la maceta | Sales acumuladas | Exceso de riego, riego por el plato |
| Tallos largos y débiles | Exceso de abono | Aportes en invierno o con poca luz |
| Marchitez, caída de las hojas inferiores, raíces muertas | Exceso de sales | Exceso de agua, raíces blandas |
Un mismo síntoma puede tener varias causas. Las hojas que amarillean no siempre piden abono: el frío, una luz demasiado débil, el exceso de abono o un reposo natural producen el mismo efecto. Saque el cepellón y mire las raíces. Si están firmes y claras, un aporte puede ayudar; si están blandas y oscuras, apuntan a un exceso de agua, de abono o de sales. Para el riego, siga las pautas de Regar las plantas de interior observando.
Lavar un sustrato salinizado
Las sales del abono se acumulan más deprisa cuanto más a menudo se abona o si se riega por el plato. Se reconocen por una película blanca sobre el sustrato, una costra blanca en el borde de la maceta o depósitos en el exterior de las macetas de barro viejas; las hojas que tocan ese borde pueden quemarse. En los casos graves, el tallo se dobla a la altura del sustrato.
El mejor remedio es la prevención: riegue a fondo, deje que el sobrante salga por el agujero de drenaje hacia el plato y vacíelo después. Para lavar una maceta grande con buen drenaje:
- Vierta despacio agua limpia sobre todo el sustrato.
- Deje que salga por completo por el fondo.
- Repita varias veces, hasta usar en total al menos el volumen de la maceta.
- Después, deje que el sustrato se seque más de lo habitual antes del siguiente riego y suspenda el abono un tiempo.
En una maceta pequeña muy salinizada, es más sencillo sustituir el sustrato por uno nuevo.
Errores frecuentes
- Abonar en invierno una planta en reposo o una planta situada en un rincón oscuro.
- Duplicar la dosis «para que crezca más rápido».
- Confiar en el abono para salvar una planta que decae.
- Abonar justo después de la compra o del trasplante.
- Dejar el agua sobrante en el plato en lugar de vaciarlo.
- Dejar gránulos en contacto con las hojas.
En resumen: abone poco, solo durante el crecimiento, a la dosis de la etiqueta o por debajo, y deje que la planta le guíe. Es la observación, mucho más que un calendario, la que indica cuándo y cuánto abonar.
Fuentes
- Fertilizer for Indoor Plants — University of Maryland Extension (consultado el 12 de octubre de 2026)
- Fertilizer Toxicity or High Soluble Salts in Indoor Plants — University of Maryland Extension (consultado el 12 de octubre de 2026)
- Indoor Plants – Cleaning, Fertilizing, Containers & Light Requirements — Clemson Cooperative Extension, Home & Garden Information Center (consultado el 12 de octubre de 2026)
- How often should I fertilize houseplants? — Iowa State University Extension and Outreach, Yard and Garden (consultado el 12 de octubre de 2026)
- Fertilizing Houseplants — K-State Research and Extension, Wild West District (consultado el 12 de octubre de 2026)
- When and how should I fertilize my indoor plants? — Missouri Botanical Garden (consultado el 12 de octubre de 2026)
- How to feed plants — Royal Horticultural Society (consultado el 12 de octubre de 2026)
- Fertilizing Bonsai — Bonsai Empire (consultado el 12 de octubre de 2026)